SOCIEDAD
Sabado, 29 de Agosto de 2020 | Hace 3 semanas

EN BUSCA DEL VIRUS PERDIDO

Un nuevo caso del Teniente Morales.

Leía en el ordenador una página sobre el origen de los apellidos...había empezado con el suyo y saltaba de uno a otro. Era una forma de matar el aburrimiento de la jornada laboral del mes de agosto. La verdad es que estaba muy pasado de horas de servicio, en los momentos más duros de la pandemia no había parado y hasta septiembre no le correspondían vacaciones.

El teléfono de la Comandancia empezó a sonar de manera estridente; los teléfonos fijos empezaban a ser molestos y el ruido de aquel, en ese momento, se lo pareció especialmente.

_ Si, si yo soy -respondió- comprendido mi comandante, sin problema a las 12 estaré en la Dirección. A sus órdenes. -Colgó el teléfono para, a renglón seguido, marcar de nuevo-.

_ Soy el Teniente Morales, me pones con el Capitán.

­_Mi Capitán, me han llamado de la Dirección, el Comandante tiene una misión importante y están encuadro…, entre pagar días libres y vacaciones no tienen gente y por eso me ha llamado, me necesitan  -Ahorró, no dando cuenta de los halagos embaucadores que el comandante le había lanzado- A las 12 en la Dirección. Escuchó al superior que le preguntaba por el asunto

_ Ni idea mi Capitán, tiene que ver con el Covid y los rebrotes. Si por supuesto, en cuanto me digan yo le informo, no, no creo que sea volver a terrenos movedizos, a nadie le importa ya eso, no se preocupe yo le informo. ¡Bueno está el patio, pensó, como para no informar!.

Tras colgar, cogió su móvil, marco, pensó que puestos a informar lo primero es lo primero

_ Cariño no puedo ir contigo a El Corte Inglés, te puedo dejar en Princesa…, además, te soy sincero no me apetece nada, están todos los que, en lugar de irse a la playa o al pueblo, se han quedado a la fresca del almacén. Nos vemos luego, no te enfades porfa.

Cerró la puerta tras despedirse, como iba con la cabeza para levante y los pies para poniente no reparó en que a sus espaldas llevaba a la guardia, que le habían asignado, una antigua conocida suya de otros servicios. Al parar de golpe ella se lo llevó por delante.

_Disculpa, es que estoy pensando en la misión que nos ha asignado el comandante y la verdad me tiene confuso.

 _Lo entiendo mi teniente

 _ ¿Entiendes lo que nos ha pedido o me entiendes a mí?.

_A usted, dijo la mujer que en su madurez mantenía unos ojos oscuros tremendamente penetrantes lo que llevó al oficial a pensar: a está no le tiene que ser difícil hacer cantar, con esos ojos se derrumban en segundos y piden más veces perdón que un monarca.

_Está claro que, entre tanta confusión, tras el puto virus, se esconde algo extraño. No sé si como dice el payaso de Trump esto es cosa de los chinos para ahorrarse una bomba nuclear. Mi abuelo era un apasionado de las historias de Fumanchu y lo peor es que se las creía y pensaba que los chinos eran los tíos más retorcidos del mundo. ¿Tú verías, supongo, las películas del chino de los bigotes largos.

_ Por supuesto, a mi abuelo también le encantaban -disparó con rapidez inusitada, pensando que a ver que se había creído el jovenzuelo, por muy oficial que fuera y muchos cursos tuviera-.

_Si claro -corrigió al instante el teniente, aunque sin saber cómo seguir la conversación-.

El gesto de su boca estaba cubierto por la mascarilla y disimulaba la contrariedad por el patinazo.

_¿Por dónde empezamos Pi? Le dijo a su compañera con familiaridad, a lo cual ella respondió dando un respingo y acomodándose la mascarilla con una generosa bandera española. Disculpa, así te ha llamado el comandante.

_Si, nos conocemos hace mucho tiempo, hemos coincido en varios destinos piense que soy de la primera promoción femenina, pero por favor, le rogaría que usted me llamará por mi apellido.

_¡Perfecto! -respondió él  adoptando un tono seco y autoritario.

 _Empezaremos por recoger todos los papeles e información que tenían en la famosa sección Sexta sobre “multisospechosos”.

El móvil sonó y levantó la vista de la pantalla del ordenador a la par que se incorporaba para hablar.

_Si cariño aquí sigo, mirando y mirando informes y miles de páginas web, sin saber bien lo que buscamos. -dijo en un tono que denotaba desesperación-. Esto es tan absurdo como cuando trabajé en el caso de los tatuajes, aunque claro al final si das con el hilo bueno llegas al ovillo, como aquella vez…. No sé a qué hora saldré… no, no estoy solo. ¡Si con la señora!, la señora guardia, que la verdad trabaja muy bien. Hasta luego.

_Teniente, lo único que he encontrado aquí es un listado inmenso de locales donde los servicios dicen que se están celebrando fiestas y encuentros nocturnos, muchos ilegales pero también muchos legales, pero en todo caso todos tienen protectores administrativos que nos impiden intervenir y además no hay capacidad por la poli para cerrarlos, detenidos pocos, No podemos sacar de aquí nada para pensar que haya una conspiración organizada para difundir el virus mediante el ocio nocturno. Menos, como decía el comandante, para pensar que hay jovenzuelos que lo hacen por dinero al servicio de “los malos”. Aunque pueden ser tan imbéciles y arriesgarse a pillarlo ellos por unos cuantos euros.

_En el mundo de la droga, el menudeo no ha sido nunca diferente. Cortó ofuscado el joven oficial.

_ Teniente sabe bien que los nuevos modos de delincuencia y terrorismo tienen códigos no muy entendibles desde fuera, son víctimas y victimarios a la vez.

_Mira lo que yo sé, es que me podrían haber encargado buscar a un Rey perdido por el mundo, siguiendo su estela por paraísos de lujo. ¡Eso si es una misión!

_Nos ha molado, pero para eso seguro que ponen a los del CNI o a los maderos. El oficial sonrió

_¿Los sigues llamando maderos?.

_Si, y maderos y tablillas_ respondió riendo_ nacionales y municipales, qué más da. ¿Nosotros no somos picoletos?, ¡pues ya está!. Las mascarillas impidieron al uno y al otro apreciar las respectivas sonrisas.

_Mire mi Teniente, ayer cuando usted se marchó trajeron este sobre del Servicio de Información y aunque no hay nada definitivo sí que hay cosas para empezar a buscar.

_ ¿Al Emérito? -dijo guasón el oficial-.

_ Le habló en serio. Es importante que lo lea.

_ ¿Lo has leído tú?

_ Si.

_ Pues anda, hazme una crónica, que hoy tengo pocas ganas de leer.

_ ¡A sus órdenes! -Exclamó en un tono agrio-.

_ De buen rollito -Dijo el superior intentando disminuir el escalafón con el tono-.

_ Bien, se lo cuento, pero luego se lo lee usted, cuando le vuelva la gana. No quiero ser la responsable de que digan que a esta vieja guardia se le olviden las cosas o que como sólo es una guardia, no ha entendido nada.

_ Te ha faltado decir o por ser mujer, para tener la pancarta completa. Apostilló, dando constancia de que la braveza de su subordinada era notoria.

_Vamos ponen, que no cabe duda que el virus es un producto de laboratorio. Que tal vez, tal vez, ha sido una fuga en la preparación del experimento de fabricación de una nueva arma NBQ o que, en el mejor de los casos, buscaban un antídoto que curara todos los virus en los ensayos preliminares ¡puf! se les escapó.

_ ¿A los chinos?, inquirió el mando.

_ Lo pintan verde y trompetero, pero ni habla, ni tiene pasaporte, vamos que no se sabe quién es el que lo ha provocado.  Yankees, rusos, chinos, judíos, árabes ... cualquiera puede ser. Los europeos no, dice el informe que con el carajal que tienen en todo, ¡como para hacer experimentos con virus!.

_Sin duda -cortó el relato el Teniente-. Además antes que nada hubieran sacado diez normas de cómo hay que hacer el virus, como pueden ser los recipientes donde se guarde y varios dictámenes contradictorios de cómo tiene que ser el color de la etiqueta.

La guardia puso sus grandes ojos oscuros en situación de alerta, por no entender bien lo que el otro decía.

_ Continua -ordenó el oficial-.

_En fin, viene a decir que si se trata de países todos pueden ser por unas razones u otras. Menos los europeos, insisto. Ahora bien, parece que, según las distintas fuentes, ellos se inclinan por que puede ser alguna banda internacional.

_ ¿Con qué móvil?

_ A concretar -antes de que su interlocutor la interrumpiera enfatizó aclarando- ¡a concretar! Literalmente pone. Hace hipótesis, puede ser por aquello de a río revuelto...también por crear un caos global poniendo en evidencia la incapacidad de los gobiernos para resolver los problemas, o para que con el hundimiento de negocios como siempre, se cree un mercado negro de capitales y bienes donde una banca subterránea financie a los desesperados, con dinero público, obviamente . En fin, que la tesis es que esto llegará como los visigodos a España en oleadas violentas y sucesivas, cada una más fuerte que la anterior.

_ Entonces, que yo me aclare, nada de comandos de extrema derecha negacionista, ni de jóvenes anarcoides instrumentados por una nueva Mano Negra; ni un resurgir de los soviéticos, ni una nueva Logia P2..._ dijo con cierto tono irónico mientras se rascaba la nariz a través de su mascarilla reglamentaria, con una bandera de España en un lado  y el haz de lictores en el otro.

_ Mi Teniente, le insisto léase usted el informe, seguro que saca otras conclusiones, si no perderemos mucho el tiempo en esto.

_ He perdido tanto el tiempo en distintas misiones, bien por culpa de algún superior caprichoso o de algunos políticos que confunden nuestro papel y piensan que estamos para conseguir pruebas sobre sus conjeturas absurdas y pretenden que detengamos a sospechosos que si son de algo es de ser idiotas, que para una vez más estoy preparado.

_ El mando es el mando y eso no me lo diga a mí que siempre he sido en esta Casa una mindundi y llevo ya más de treinta años en el Cuerpo, ya le he dicho desde la primera promoción de chicas.

_ Sabes una cosa guardia corajuda, las cosas van a cambiar y cada momento que pase sin dar solución a esto de la pandemia del “coronaaaviruuu” que dice la ministra, más profundo será el cambio, si los malos augurios del hundimiento económico son ciertos y no consiguen el zeta-zeta-plaf para matar el bichito, jodidos vamos a estar.

_Se me olvidaba hay un curioso informe, que ha elaborado un tipo del Servicio, basado en un proyecto de investigación de un profesor de Alcalá, que dice que igual el virus es consecuencia del optimo climático medieval_ dijo de tirón para a continuación despedirse de su jefe diciéndole que iba a buscar a su hijo para ir a comprar un ordenador más potente pues veía que dado el desconcierto educativo lo iba a necesitar y el que tenía lo había quemado en el curso anterior “con el teams”.

_Espera un momento, ¿Qué es eso del cambio climático medieval? Le inquirió el joven

_Le he dicho -le respondió desde la puerta- que debe leerse el informe y los anexos, lo tiene en el Pen Drive compartido y sobre su mesa tiene todo el tocho de papeles ordenadito, cada documento en su carpetilla de plástico, convenientemente higienizada. _Hasta mañana mi Teniente, dijo saliendo por la puerta acompañada de una sonrisa en los ojos.

_A sus órdenes mi picoleta_ dijo saludando militarmente mientras se dejaba caer sobre el sillón disponiéndose a centrarse en el ordenador y las múltiples carpetas milimétricamente ordenadas y con montones de papelitos de colores que indicaban donde había que fijar la mirada.

Decidió, desde el primer monto, pasar de la lectura en el ordenador de los informes y se situó frente a los papeles, la concentración le parecía más fácil al serlo también la lectura, aunque había nacido en la era digital y acostumbraba a decir que el todo lo leía en la pantalla cuando había que analizar textos era otra cosa. No todo va a ser fácil que cambie.

Fue colocando las carpetas según la secuencia que le había señalado su colaboradora.

En primer lugar, la trama China, su relación con los grupos de interés económico y los partidos políticos auspiciadores. Rusia a continuación y los beneficiados internos por ello, la norteamericana y así sucesivamente… así llegó al informe titulado: El Optimo Climático su influencia en el Cambio Climático y posibles alteraciones Microbiológicas del ambiente.

Conclusión Ejecutiva: El período cálido medieval u óptimo climático medieval fue un periodo de clima extraordinariamente caluroso en la región del Atlántico norte, que duró desde el siglo X hasta el siglo XIV, momento en el que disminuyó la temperatura del Planeta ello posteriormente dio lugar a lo que se conoce como “Pequeña Edad de Hielo” que duro hasta mediados del Siglo XIX, en estos periodos se produjeron cambios significativos en la vida del Planeta que al producirse en largos periodos de tiempo parecían consustanciales al devenir, pero no. Entre ellos se encuentran la proliferación de incendios forestales, una actividad volcánica elevada, por ejemplo, en 1815 la erupción de Tambora en Indonesia cubrió la atmósfera de cenizas; al año siguiente, fue conocido como el año sin verano, cuando hubo hielo y nieves en junio y julio en Nueva Inglaterra y el norte de Europa. La peste negra en Europa del S XIV tiene una relación más que evidente con este proceso de cambio climático…la acción del hombre con su carbonización de la atmósfera.. producción industrial…consumo de combustibles fósiles…han acrecentado e intensificado este proceso por el ser humano y alterado los paramentos de estabilidad climática, el hombre ha ocupado territorios que eran propiedad de otros ecosistemas de vida regidos por otros patrones, estos han esperado pacientemente pero ante la pasividad humana han decidido atacar, rebelarse sin piedad”.

El Teniente tomo en sus manos el bolígrafo que la guardia había dejado, que aún olía de manera penetrante a su perfume y a su marca del gel hidroalcohólico y lo paso por su nariz ahora descubierta de mascarilla ante la soledad de la estancia y fijo su mirada perdida en un retrato totalmente torcido del Rey Felipe VI… (continuara?).

Cuento de Álvaro Frutos Rosado.

Autor: Redacción Aternative

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