INTERNACIONAL
Lunes, 25 de Febrero de 2019 | Hace 3 semanas

VIOLENTA JORNADA ELECTORAL EN NIGERIA

Después de una agitada campaña electoral en que perdieron la vida 233 personas, 72,8 millones de lectores nigerianos concurrieron a las urnas el pasado sábado 23 para elegir a un nuevo presidente

Después de una postergación de siete días por “problemas logísticos”, el sábado 23 de febrero abrieron sus puertas más de 120.000 centros de votación para recibir a 72,8 millones de electores que deberían elegir a un nuevo presidente para Nigeria.

Además, los votantes escogieron a  360 diputados nacionales, 109 senadores a los 36 gobernadores y a los integrantes de las asambleas estaduales.

El fraude electoral es habitual en las elecciones nigerianas. Para contrarrestarlo, la legislación electoral exige que los votantes sean verificados biométricamente antes de sufragar, un cambio importante respecto del pasado cuando con solo llenar un formulario se permitía votar a electores no correctamente identificados. Aunque subsisten las tradiciones prácticas de compras de votos, fraude en el recuento de votos y el desbaratar las elecciones en bastiones de oposición, lo que conduce a frecuentes impugnaciones y estallidos de violencia. A lo largo de la campaña presidencial perdieron la vida 233 personas, 16 de ellas en el día de la votación acompañadas de ataques incendiarios a locales del CENI.

La justicia electoral nigeriana ha inscripto a 73 candidatos presidenciales. Aunque la legislación vigente favorece a los dos grandes partidos: el oficialista All Progressives Congress y el opositor Partido Democrático del Pueblo, porque exige al vencedor que obtenga al menos un 25% de los votos, en 24 de los 36 estados.

Entre los candidatos solo dos postulantes tiene posibilidades, ambos son septuagenarios musulmanes nacidos en el Norte del país. El favorito es el actual presidente general Muhammadu Buhari, de 76, años, candidato por el partido Congreso de Todos los Progresistas, y el opositor, abogado, empresario y político Atiku Abubakar, de 72 años, del histórico Partido Democrático Popular, el principal retador.

El periodista español José Naranjo, un experto en política africana, ha sentenciado sobre las elecciones nigerianas: “Buhari tiene el poder, pero Abubakar tiene el dinero.”

El presidente Muhammadu Buhari, nació en Katsina, el 17 de diciembre de 1942 fue el séptimo presidente de Nigeria y el primero del régimen militar que siguió a la llamada “Segunda República” de este país. Ocupó el cargo desde el 31 de diciembre de 1983, año en que se produjo el golpe de Estado, hasta el 27 de agosto de 1985, cuando otro golpe militar lo reemplazó por el también general Ibrahim Babangida.

Intentó retornar a la presidencia infructuosamente en las elecciones presidenciales de 2003, 2007 y 2011.

Finalmente, en las elecciones celebradas el 28 de marzo de 2015, obtuvo la mayoría absoluta al conseguir el 53,23% de los votos y se convirtió en presidente del país, sucediendo a Goodluck Jonathan. Su triunfo en la elección estableció el precedente, inédito en la historia nigeriana, de que un opositor derrotó a un presidente en funciones. Asumió el cargo el 29 de mayo de 2015.

Actualmente, existen sería dudas sobre el estado de salud de Buhari, al punto tal que el presidente debió presentarse en la televisión para aclarar que no era un “clon” de si mismo. Su frase “Soy el verdadero yo, se los aseguro”, se hizo inmediatamente viral provocando risas y burlas. Esa fue su espontánea respuesta a la versión de que había sido reemplazado por un doble sudanés llamado Jubril.

Lo cierto es que Buhari, en sus cuatro años de gobierno realizó más de diez viajes al Reino Unido para recibir tratamiento médico para una enfermedad nunca identificada oficialmente. Su enfermedad lo obligó a pasar 170 días en Londres con licencia médica oficial desde que asumió la presidencia en 2015.

Nadie sabe cuánto tiempo su salud le permitirá seguir gobernando si elegido para un nuevo mandato de cuatro años que concluirá cuando Buhari tenga ochenta años.

El All Progressives Congress (APC) se formó el 6 de febrero de 2013, a partir de una alianza entre tres partidos el Congreso de Acción de Nigeria, el Congreso para el Cambio Progresivo, el Partido de los Pueblos de Toda Nigeria y una facción de la Gran Alianza de Todos los Progresistas, que se unieron para competir con el entonces oficialista Partido Democrático Popular. El 13 de diciembre de 2014, el APC fue admitido como miembro consultivo en la Internacional Socialista.

En general se considera que el APC es un partido político de centroizquierda que favorece las políticas económicas de regulación o intervención estatal en el mercado. Un número sustancial de sus líderes políticos adhieren a la filosofía socialdemócrata de Obafemi Awolowo y a los puntos de vista socialistas y anticapitalistas de Aminu Kano.

El mayor apoyo electoral del APC se encuentra en el suroeste y el norte de Nigeria, que están dominados por los grupos étnicos más numerosos del país, los yoruba y los hausa-fulani.

El opositor con mayores posibilidades, el abogado y exvicepresidente Atiku Abubaker, es el candidato del más importante partido político de Nigeria, el Partido Democrático Popular, que se impuso en todas las elecciones presidenciales entre 1999 y 2011 y que actualmente controla 14 de los 36 estados del país.

El Partido Democrático Popular propone la aplicación de políticas neoliberales de libre mercado en economía y posiciones conservadoras sobre ciertos temas sociales, como la oposición a las relaciones entre personas del mismo sexo por razones morales y religiosas.

Atiku Abubaker, nació el 25 de noviembre de 1946, es el único hijo de un comerciante y agricultor fulani, Garba Abubakar y su segunda esposa, Aisha Kande, en la aldea de Jada en el estado de Adamawa. Se recibió de abogado en la Universidad Ahmadu Bello en 1969, e inmediatamente fue contratado por el Servicio de Aduanas de Nigeria, donde permaneció como funcionario por veinte años, alcanzando la posición de Director Adjunto.

Es musulmán y polígamo, tiene cuatro esposas, 28 hijos y más de un centenar de nietos.

Es un empresario acaudalado Se inició comercialmente, en 1974, comprando una casa con un préstamo bancario para construir una casa en Yola, que puso en alquiler. El crecimiento económico más importante de Abubakar se produjo cuando era un oficial de aduanas en los puertos de Apapa. Gabrielle Volpi, un empresario italiano que operaba en Nigeria, le propuso establecer una empresa que denominó “Nigeria Container Services” (NICOTES), una firma de logística que comenzó a operar dentro de los puertos.

NICOTES continuó brindando inmensas ganancias a Abubakar. Desde entonces, las acusaciones sobre “conflicto de intereses” lo han perseguido a raíz de su participación en negocios en el mismo ámbito en que se desempeñaba como funcionario público y en asuntos que estaban bajo su directa supervisión.

En respuesta, Abubakar adujo que su participación en dicha empresa se limitó a la propiedad de las acciones (lo que permite la legislación nigeriana), y que no estuvo involucrado en el funcionamiento diario de la empresa. NICOTES más tarde cambió de nombre por INTELS y mantiene negocios en la industria petrolera de Nigeria y de otros países africanos.

En 2005, Abubaker fundó la Universidad Americana de Nigeria, en Yola, estado de Adamawa. Se trata de la primera universidad de estilo estadounidense del África Subsahariana.

Actualmente el imperio comercial de Abubakar incluye una planta de fabricación de agua mineral y bebidas a base de jugos de frutas, Adama Beverages Limited, en Yola, así como una fábrica de alimentos para animales elaborados por extrusión.

En 1998, Abubaker lanzó una oferta para la gobernación del estado de Adamawa en la plataforma del Partido Demócrata Popular. Ganó las elecciones de diciembre de 1998, pero antes de asumir el cargo, fue elegido por el candidato presidencial de su partido, el ex jefe de Estado Olusegun Obansanjo, como su candidato a la vicepresidencia. La fórmula Obansajo – Abubaker se impuso en los comicios presidenciales del 27 de febrero de 1999, con el 62,78% de los votos.

Abubaker asumió el cargo de Vicepresidente de Nigeria 29 de mayo de 1999. Al mismo tiempo, presidió el Consejo Nacional de Privatización, supervisando la venta de cientos de empresas públicas deficitarias y mal administradas.

Ese año, junto con el vicepresidente sudafricano Jacob Zuma, lanzó la Comisión Binacional Sudáfrica – Nigeria.

En 2006, Abubaker entró en conflicto con el presidente Olusegun Obasanjo, aparentemente como resultado de la intensión de este último de aspirar a un anticonstitucional tercer mandato.

Se presentó como candidato presidencial por el partido Congreso de Acción en las elecciones del 21 de abril de 2007, saliendo tercero con el 7% de los votos.

Abubaker tiene prohibido el ingreso a territorio de los Estados Unidos, desde 2017, por un escándalo de soborno internacional junto a Willian Jefferson y una de sus esposas, Jenifer Atiku Abubaker.

Conscientes de que buena parte de la elección se decidirá en el sur cristiano del país, los dos candidatos han escogido con cuidado a sus vicepresidentes para tratar de obtener el apoyo de la población de esa región.

El presidente Buhari cuenta con su actual vicepresidente, Yemi Osinbajo, un pastor evangelista de Lagos procedente de la poderosa etnia yoruba, que ha sabido construir una imagen de hombre íntegro especialmente durante los largos periodos de ausencia por enfermedad del presidente.

Por su parte, Atiku Abubaker se apoya en la figura de Peter Obi, un empresario católico exgobernador de la región de Anambra, situada en el sureste del país, y de la etnia igbo. Obi es considerado un tecnócrata experto en economía.

Después de esa luctuosa jornada comicial, la Comisión Electoral Nacional Independiente -CENI- ha declarado que los resultados de la votación recién se conocerán una semana más tarde debido a la distancia y la gran diversidad de candidatos. Mientras tanto, todo el mundo contiene la respiración ante una posible crisis de gobernabilidad en el gigante africano que incremente dramáticamente los niveles de violencia en el país.

 

Autor: Adalberto Agozino

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