SOCIEDAD
Sabado, 15 de Diciembre de 2018 | Hace 1 mes

ALIMENTACIÓN Y NUTRICIÓN EN LA TERCERA EDAD

El envejecimiento no es “la juventud perdida”, sino una nueva etapa de oportunidad y fuerza.

En la adultez tomar determinaciones inteligentes en cuanto a la alimentación nos conducirá, a lo largo de toda esta etapa de la vida, a reducir el riesgo de padecer enfermedades no trasmisibles como la obesidad, cardiovasculares, hipertensión arterial, diabetes, osteoporosis, apnea del sueño, algunos tipos de càncer y otras.

La longevidad en general está relacionada con la buena salud, obtenida y mantenida a través del tiempo llevando un adecuado estilo de vida y una alimentación variada.

Es conveniente tener en cuenta consumir alimentos de todos los grupos, en cantidades adecuadas a nuestras necesidades particulares, esto nos llevará a disfrutar de las comidas, no hay motivo para eliminar del plan de alimentación nuestros alimentos favoritos, lo que tenemos que aprender es a manejar las porciones, las cantidades, ya que no hay alimentos malos o buenos, sino planes de alimentación malos o buenos.

Es recomendable realizar cuatro comidas diarias, desayuno, almuerzo, merienda y cena disfrutando de esos momentos. Si mantenemos esta regularidad seguramente no tendremos que comer grandes cantidades en ninguno de ellos, evitando así la excesiva ingesta de kcal. y picos de glucemia.

El desayuno, que muchos no lo realizan, es especialmente importante, ya que nos proveerá de nutrientes y energía para que el cuerpo se ponga en movimiento y realice todas las actividades físicas e intelectuales que el día nos demandará.

La merienda también es conveniente ya que repone energías y nutrientes y acorta el período entre el almuerzo y la cena.

Con respecto a la cena y el almuerzo, incluir alimentos diferentes, teniendo en cuenta que el lugar también es importante, realizarlos en ambientes tranquilos y si es posible aprovechar para la charla amena con amigos, compañeros o familiares, así disfrutaremos del placer que nos da el comer y reduciremos el estrés.

En general la dieta debe aportar Hidratos de carbono, 55 a 60 % del valor calórico total, los mismos provendrán de cereales, legumbres, hortalizas, frutas, lácteos, además de calorías, son fuente de micronutrientes muy importantes, antioxidantes, vitaminas, minerales, fibra, fotoquímicos.

Las Proteínas aportarán aproximadamente del 15 al 20 %, es conveniente que la mayor energía provenga de hidratos de carbono para que las proteínas puedan cumplir sus funciones. Los alimentos que son fuente de proteínas de alto valor biológico son las carnes, sus subproductos y los lácteos y sus derivados, también los cereales complementados con legumbres aportan buena calidad de proteínas.

El 25 al 30 % de energía diaria provendrá de las grasas, son necesarias en una dieta variada y saludable, a través de ellas se absorben las vitaminas liposolubles K, A, D y E, aportan los ácidos grasos esenciales que el organismo necesita para mantener membranas celulares, sintetizar hormonas, recubrir los nervios, mantener la temperatura del cuerpo, entre otras funciones.
Los aceites vegetales y los provenientes del consumo de pescados, preferentemente de aguas frías son de mejor calidad nutricional.

En este período principalmente, es conveniente moderar el agregado de sal a los alimentos ya que puede provocar el aumento de la Tensión Arterial, se puede reemplazar por especias variadas.

Mantener una correcta hidratación, el cuerpo necesita cubrir las necesidades de líquido ya que el agua está presente en todos los procesos metabólicos y en la eliminación de toxinas, 1 y 1/2litro a 2 litros de agua son suficientes en personas sanas, aportada a través de agua, soda, infusiones, leche, frutas, jugos de frutas, gelatinas, etc.

Realizar actividad física, afecta directamente el equilibrio energético, se recomienda la misma en forma moderada, por lo menos 30 minutos diarios, esto mejora la flexibilidad corporal, la agilidad y la coordinación, reduce el riesgo de padecer enfermedades especialmente cardiovasculares, osteoporosis, perdida muscular y otras, además, genera sentimientos de bienestar ya que mejora el humor!, buscar la actividad que nos sea más placentera, por ejemplo caminar, nadar, bailar……..hay muchas opciones, previa consulta al médico, no tendremos excusa!!!

El estrés es un factor desfavorable, buscar ayuda profesional si no podemos manejarlo solos es lo mejor, reducir el consumo de tabaco y alcohol es otro de los puntos fundamentales.

Recordemos, la nutrición es un proceso que realiza el organismo una vez que recibe el alimento, mientras que la alimentación es un proceso en el que influye la voluntad y a pesar que son diferentes, esta última impactará de manera definitiva en la primera, influenciando directamente nuestro estado de salud, por ese motivo si nos encontramos excedidos de peso lo recomendable es la consulta al nutricionista para iniciar un plan de alimentación adecuado a nuestras necesidades, no es bueno realizar dietas por cuenta propia, puede llevarnos a una mala alimentación que nos perjudicará en lo más preciado que es la salud.

Una buena alimentación, actividad física, hábitos alimentarios saludables, inciden en la calidad y desarrollo de nuestra vida, recordemos que “Cuanto más tiempo vivo, más hermosa se vuelve la vida.” Frank Lloyd Wright”

Lic. Marijo Torres

 

Autor: Marijó Torres

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