SOCIEDAD
Viernes, 10 de Noviembre de 2017 | Hace 12 meses

MIGRACIONES Y SEGURIDAD ALIMENTARIA

Este año el lema del Dia Mundial de la Alimentación es “Cambiar el futuro de la migración. Invertir en seguridad alimentaria y desarrollo rural”

La pobreza, la marginación, la miseria y las desigualdades sociales siguen golpeando a los más vulnerables y el sistema humanitario global está colapsado por las crisis de refugiados, especialmente en Medio Oriente y África.

Los fenómenos migratorios mundiales intercontinentales, han sido claves en la evolución de las dinámicas político-institucionales, socioeconómicas y simbólico-culturales del mundo moderno, pero en la actualidad se observan además flujos migratorios en todas las direcciones que difieren claramente en magnitud e intensidad, son más concentrados en algunas zonas del mundo que en otras. Así, en las décadas recientes, la migración ha ido preferentemente desde los países más pobres del hemisferio sur hacia los más ricos del hemisferio norte, es decir, ha estado determinada por las marcadas asimetrías en el desarrollo de ambas regiones.

Las características más sobresalientes de las migraciones globales de los últimos años tienen que ver con:

·       Crecimiento de los migrantes refugiados que huyen de los conflictos, de las dictaduras e incluso del peligro de morir de hambre.

·       Intenso incremento de migrantes indocumentados.

·       Aumento de las mujeres que emigran solas, muchas desde Latinoamérica hacia Europa, especialmente España.

·       Gran cantidad de trabajadores cualificados.

·       Desmesurado incremento de los trabajadores no cualificados.

Una de las consecuencias cuando la emigración se mantiene en el tiempo, es la alteración de la estructura demográfica de las sociedades emisoras, llegan incluso prácticamente a despoblarse regiones enteras como resultado de ello. Otra de las consecuencias de este tipo de emigración dilatada es que los sistemas de producción local de dichas sociedades suelen debilitarse, por otro lado el asentamiento de una migración permanente en una sociedad receptora suele impactar considerablemente en su estructura socioeconómica, tal como se vio con las transformaciones socioeconómicas experimentadas en Europa, tras el establecimiento de numerosos migrantes turcos, marroquíes y argelinos, al igual que las  transformaciones que se produjeron en Estados Unidos como resultado de las cuantiosas y diversas inmigraciones.

Generalmente estos inmigrantes suelen incorporarse de manera asimétrica, de tal forma que la mayoría de ellos no logra salir de la marginalidad, en algunos casos, apenas llega a integrarse en los estratos más bajos del escalafón socioeconómico, siendo solo algunos pocos los que consiguen insertarse en procesos de movilidad más beneficiosos.

La FAO está trabajando para dar opciones a las personas al abordar algunas de las causas fundamentales de la migración: el hambre, la pobreza y los efectos del cambio climático, desde hace tiempo que se está manifestando, indicando cuales son las verdaderas causas del hambre, y los motivos por los cuales los campesinos se ven obligados a abandonar sus tierras con un destino desconocido y muchas veces violento tanto en el éxodo como en la acogida en Europa.

Con frecuencia la motivación mayor para migrar es escapar de situaciones de vulnerabilidad provocadas por la pobreza, la inseguridad alimentaria, la falta de trabajo, la escasez de recursos hídricos, la escasez de tierras aptas, otras. En las próximas décadas, es probable que la globalización y el cambio climático aumenten las presiones migratorias.

Teniendo en cuenta estas cuestiones, se plantean desafíos y oportunidades para la seguridad alimentaria, la agricultura sostenible y el desarrollo rural.

Promover los vínculos económicos entre zonas rurales y urbanas, mejorar y diversificar las oportunidades de empleo rural, especialmente para muyeres y jóvenes, mejorar las condiciones de los pobres a través de protección social, realizar inversiones en el sector rural,

Las consecuencias de la migración plantean desafíos y oportunidades para la seguridad alimentaria. La pérdida de capital humano y de mano de obra agrícola puede tener efectos negativos en la producción agrícola y en la disponibilidad de alimentos.

Algunas estrategias eficaces para mejorar los medios de vida y reducir la migración producida por situaciones de vulnerabilidad pueden ser promover los vínculos económicos entre zonas rurales y urbanas, mejorar y diversificar las oportunidades de empleo rural, especialmente para las mujeres y los jóvenes, ayudar a los pobres a manejar los riesgos de mejor manera a través de protección social y aprovechar las remesas para realizar inversiones en el sector rural.

En su informe FAO intenta que se mejore la seguridad alimentaria y reduzca la pobreza rural, para ello trabaja en:

  • Recopilar mayor cantidad de información sobre el efecto de la migración de mano de obra y de las remesas en la seguridad alimentaria y medios de vida rurales.
  • Generar conocimientos sobre los elementos impulsores, los patrones y los efectos de la migración con el propósito de entregar información útil para las políticas que afectan la vida de los migrantes, sus comunidades y sus países.
  • Fortalecer el diálogo y la coordinación de políticas entre los principales sectores y las partes interesadas clave. 
  • Colaborar de manera estrecha con los gobiernos y la sociedad civil, incluyendo organizaciones de productores y redes de migrantes a fin de promover opciones de políticas destinadas a abordar las causas principales de la migración.
  • Respaldar la inclusión de cuestiones relativas a migración en estrategias agrícolas y de desarrollo rural.
  • Contribuir de manera más sistemática a mecanismos de cooperación internacional, como es el caso del Grupo Mundial sobre Migración (GMM). La FAO colabora con socios como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Banco Mundial y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para promover la migración para el desarrollo.
  • Cambiar el futuro de la migración invirtiendo en seguridad alimentaria y desarrollo rural

La migración ha sido un medio para reunirse con la familia, para encontrar mejores puestos de trabajo, para tener una nueva experiencia o para iniciar una mejor vida. En 2015 migró una de cada 7 personas en el mundo, el punto es que la migración debería ser una opción. Sin embargo, la migración también sucede cuando las personas sienten que la única elección para sobrevivir o para tener una vida mejor es dejar atrás sus hogares.

En la actualidad se da una creciente importancia al crecimiento agrícola y rural como estrategia para mitigar la pobreza.  Se han hecho estudios al respecto y se ha llegado a los siguientes resultados:

·       El crecimiento de los sectores primario y terciario reduce la pobreza, mientras que el del sector secundario no la afecta en medida importante.

·       El crecimiento de las zonas rurales reduce la pobreza en éstas y en las zonas urbanas, mientras que el crecimiento urbano sólo mitiga la pobreza en las zonas urbanas.

·       El crecimiento de la producción de las pequeñas explotaciones agrícolas reduce el número de personas pobres y alivia la gravedad de su situación: el consumo de las personas más pobres puede aumentar.

·       En los países en los que los desequilibrios de los ingresos son pequeños, el incremento de la productividad laboral agrícola tiene continuamente un impacto más grande sobre ingresos que otros sectores.

·       En el África subsahariana, el crecimiento sostenido de los ingresos rurales, cuando éstos se distribuyen ampliamente entre los hogares, puede provocar un crecimiento adicional significativo.

Para lograr una reducción sustancial y sostenible de la pobreza se deben dar pasos concretos para promover la agricultura y el desarrollo rural.

Tres cuartas partes de los pobres viven en zonas rurales y derivan la base de sus medios de vida de la agricultura o de actividades rurales que dependen para su supervivencia del sector agrícola.

La agricultura y el desarrollo rural son por lo tanto fundamentales para conseguir un crecimiento económico general y la reducción de la pobreza y el hambre en la mayoría de los países en desarrollo.

FAO informa, que la agricultura familiar es parte de la solución del problema del hambre, más del 90% de las explotaciones agrícolas están a cargo de una persona o de familias, producen alrededor del 80 % de los alimentos del mundo y ocupan entre un 70% y 80% de las tierras agrícolas.

Naciones Unidas en 2014, lanzó el Año Internacional de la Agricultura Familiar, para resaltar el vasto potencial que ofrecen los agricultores familiares para erradicar el hambre y proteger los recursos naturales.

El informe El estado de la agricultura y la alimentación 2014: Innovación en la agricultura familiar, examina las explotaciones familiares y el papel que cumplen en el logro de la seguridad alimentaria, la reducción de la pobreza y la sostenibilidad del medio ambiente.

"En todos los casos, los agricultores familiares tienen que ser protagonistas de la innovación, ya que sólo así podrán tomar posesión del proceso y asegurarse que las soluciones que se ofrecen responden a sus necesidades", aseguró Graziano da Silva. es un componente clave de los sistemas alimentarios saludables que necesitamos para llevar una vida más sana"."La agricultura familiar –añadió-

 Una de las causas principales de la migración hacia EEUU, es el hambre, producto de la pobreza y el cambio climático.

El informe sobre la dura realidad con respecto a las migraciones que fue presentado en la Organización de Estados Americanos. “Seguridad Alimentaria y Emigración: Por qué la gente huye y el impacto que esto tiene en las familias que permanecen en El Salvador, Guatemala, y Honduras “, analiza la conexión entre la inseguridad alimentaria y la migración en estas naciones centroamericanas, particularmente en una de las zonas más vulnerables de la región conocida como “El Corredor Seco, que atraviesa los tres países”. "la pobreza y el desempleo son las causas más generalizadas de la migración, seguidas por las adversidades climáticas con efecto en la agricultura (pérdida de cosechas y pestes) y la violencia delincuencial".

Al respecto, el Secretario General Adjunto de la OEA, Néstor Méndez, dijo que, “sin derechos humanos no hay inclusión social ni democracia ni sociedades en paz. Cuando millones de nuestros hermanos padecen hambre, cuando los beneficios del desarrollo no alcanzan a todos, cuando la riqueza solo la comparten algunos…”

Los agricultores familiares, además, se encuentran con dificultades a la hora de sembrar ya que, La Unión Europea y las regulaciones internacionales de la Organización Mundial del Comercio han dispuesto que, para poder sembrar, vender o intercambiar semillas, deben cumplir con el criterio DUS (Distinción, Uniformidad y Estabilidad). “Y las semillas de los agricultores tradicionales no son uniformes ni estables. Han evolucionado a lo largo de siglos y esa es su gran riqueza: su diversidad interna, que es la que les confiere su capacidad de adaptación”, señala Esquinas, uno de los impulsores del convenio internacional conocido como el” tratado de las semillas”.

FAO calcula que 37 países, 28 de ellos en África, requieren de ayuda alimentaria externa. En 2018 SOFA una de las principales publicaciones anuales de la FAO, se centrará en la migración y los retos que plantea para la seguridad alimentaria, así como para la paz y la estabilidad.



 

 

Autor: Marijó Torres

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